¿Emociones “negativas“?

¿Viste las comillas en emociones “negativas“?

sentir-algoLas puse porque no hay tal cosa. Si, yo sé, en la experiencia normal hay emociones que se perciben como desagradables y negativas. Pero imagínate que hasta ahora tu forma de sentir tus emociones y tu propia alma han estado bajo el dominio de una concepto cultural impuesto, una actitud inadecuada que ha creado un rechazo ante ciertas emociones. Como resultado ya no los puedes percibir como son. En realidad, todas las emociones son como deben ser, contribuyen a nuestra vida, y en ese sentido son positivas. El problema es el concepto cultural de los llamados sentimientos “negativos“ que nos impide procesarlos bien y que nos hace la vida tan difícil.

Aquí voy a explicar este tema grande en la forma más breve posible. Pero te sugiero darte el tiempo y poner el esfuerzo para entender este tema a fondo. Es de crucial importancia y puede dar un giro total a tu vida. Si quieres leer un artículo de 30 páginas sobre esto escríbeme un mail al demian@elcrecimientopersonal.com

¿Para qué sirven las emociones?

A cada rato sentimos algo. Estamos equipados con el don de sentir. Lo necesitamos para hacer experiencias y madurar a través de ellas, lo necesitamos para conectarnos con los demás y con la naturaleza y para orientarnos en la vida. Nuestros sentimientos o emociones no son otra cosa que movimientos internos de nuestra energía vital, movimientos de nuestra alma. Podríamos estar en sintonía con nuestras emociones, podríamos disfrutarlos todos en su manera peculiar; podríamos estar siempre en armonía con nuestras emociones y nosotros mismos. Pero no es así.

A menudo nos sentimos incómodos porque estamos sintiendo una de las llamadas “emociones negativas”. Entonces estamos involucrados en un profundo conflicto interno. Por un lado nuestra alma nos hace sentir algún sentimiento perfectamente natural, por otro lado la sociedad hasta ahora nos viene adoctrinando con la creencia, que ese sentimiento es una emoción negativa, o sea un sentimiento que no deberíamos sentir. Y si lo sentimos a pesar de eso, tenemos que tratar de oprimirlo de alguna manera; y si no logramos eso, debemos sentir vergüenza.

De esa manera perdemos nuestro sentido natural de dignidad, perdemos el amor a nosotros mimos. Entonces estamos separados de nosotros mismo. Donde hubiera un sentido natural de amor a nosotros mismos, donde nos sentiríamos amados y valorados tal como somos, ahí mismo duele una herida, ahí mismo hay un vacío. Es hora de recuperar nuestra relación positiva con todos nuestras emociones. Es hora de recuperar la conexión íntima con nuestra alma.

La naturaleza de nuestras emociones

La realidad natural de nuestra alma es que todos los sentimientos contribuyen de forma positiva a nuestra vida. Los llamados “sentimientos negativos” suceden cuando alguna situación no esta en resonancia con una cualidad, una fuerza, un sentido interno del alma. Suceden cuando esa fuerza del alma se siente desafiada por una situación externa. Por eso decimos que todos los llamados “sentimientos negativos” en realidad son: sentimientos desafiados.

Dos ejemplos de emociones “negativas”, Ira y Tristeza:

La ira es determinación desafiada. Por ejemplo sentimos ira cuando alguien nos trata mal. En esa ira se mueve, se levanta nuestro sentido interno de dignidad para poder responder adecuadamente a ese desafío. ¿Que hay de negativo, de malo en eso?

Cuando nos sentimos mal con la ira (por ser “negativa”) la reprimimos o la sacamos para afuera en forma violenta e improductiva. Con eso perdemos nuestra fuerza de determinación (por ejemplo de asegurar un trato justo).

En cambio: cuando podemos aceptar totalmente a la ira, ahí cambia el panorama. Como resultado de una aceptación tal, podemos sentirnos bien con la ira, la podemos percibir como fuerza de conseguir lo que realmente queremos, la podemos disfrutar como energía, la podemos sentir como determinación clara. Ya no vamos a reaccionar impotente y violentamente. Vamos a poder actuar con consciencia y determinación a favor de lo que realmente queremos.

O veamos la tristeza: Nos sentimos tristes cuando percibimos la perdida de algo que estábamos valorando. La tristeza es nuestro sentido de valoración que se siente desafiado por esa perdida y quiere procesarla. Por ejemplo: podría ser que sentimos amor, cercanía e intimidad con una persona querida. De repente esa persona se distancia o incluso se va de viaje por tres meses. Nuestro sentido de amor y valoración es el que va sentir la perdida. Quiere permanecer en el amor y en la cercanía. La tristeza es nuestro sentido de valoración en movimiento. En ese movimiento esta buscando la fuente interna del amor para poder procesar el sentimiento de la perdida, para poder mantener la calidad de valoración, amor y cercanía (por ej. a pesar de la distancia física).

Ahora: Cuando reprimimos la tristeza (por ser un sentimiento “negativo”) ya no podemos pensar con gratitud en lo bueno que teníamos. Es así que perdemos la conexión con el amor y la cercanía, perdemos lo que estábamos valorando (en nuestro ejemplo la conexión con la persona que está viajando).

Y mientras mantenemos una tristeza reprimida ya no podemos abrirnos otra vez para recibir una calidad parecida en nuestra vida. Así realmente perdemos lo que habíamos valorado. Además se reduce nuestra capacidad de valorar experiencias bellas y disfrutarlas profundamente. Necesitamos cada vez más estímulos externos para sentir algo de placer.

En cambio: Cuando nos sentimos bien con la tristeza podemos permitirle a nuestro sentido de valoración que se mueva, que termine su movimiento natural. De esa manera vamos a quedar en contacto con la calidad que estábamos valorando. Podemos mantener el amor a pesar de las limitaciones del espacio y del tiempo. Podemos pensar en lo bueno con gratitud y nos podemos abrir otra vez para recibir una calidad parecida. Asumiendo y procesando de esa manera nuestras experiencias frustrantes del amor podemos incluso ir desarrollándonos hacia un amor incondicional.

No es casualidad que las llamados “emociones negativas” todas son movimientos de nuestra alma buscando la respuesta humana a un desafío, buscando la manera de madurar con esas experiencias. En esas emociones se están moviendo importantes fuerzas del alma. Por ejemplo el sentido de dignidad, de la auto-expresión, el sentido de justicia, el del amor, de la conexión con los seres humanos, con la naturaleza y otros. En esas emociones también estarían los criterios y la fuerzas para rectificar situaciones que no son dignas para el ser humano. Una sociedad que quiere oprimir a su gente tiene que reprimir a esas emociones.

¿Pero a caso la rabia no es violenta? ¿La tristeza no nos quita fuerza? ¿El miedo no nos limita? ¿Y no son desagradables estas emociones?

Todas esas preguntas son ecos de los códigos viejos de una sociedad opresora. Provienen de códigos que excluyen partes importantes de nuestra alma y bloquean nuestra habilidad de procesar bien los sentimientos desafiados. Son códigos que son inadecuados para vivir una vida que realmente refleje la naturaleza humana y su potencial.

¡Y no es tan difícil! Felizmente no solo estamos equipados con el don de sentir sino también con la habilidad interna de procesar e integrar todos nuestras emociones en nuestro sentido de bienestar. Hay un método que enseña y desarrolla justamente esa habilidad. Se llama Samaya.: Aplicación de la Facultad Integrativa.

Imagínate, ¿qué cambiaría si podrías integrar todas tus emociones en tu sentido de bienestar?

Aquí solo pude hablar muy brevemente sobre este tema. Hay un ebook mucho más extenso de 30 páginas en formato PDF sobre las emociones, puedes conseguirlo escribiendo un mail al demian@elcrecimientopersonal.com

¿Quieres leer más sobre cómo procesar las emociones con el método de Samaya.?

 

  1. Marisol
    Marisol09-21-2009

    Me parece que es muy acertivo la reflexión en torno a los sentimiento que nos disgustan, en tanto forman parte de una sociedad occidental, hegemónica, consumista, en donde la meta es el placer solamente, y apartan el dolor como si no fuera parte de la vida. Aquí se diría a lo Galileo: ” no obstante sigue girando.”
    Felicidades por este espacio, nuestro espacio

    • demianoenrique
      demianoenrique09-21-2009

      Gracias Marisol, por tu comentario. De veras has tocado un tema importante. La Felicidad es el resultado de sentir la alegría profunda de vivir, junto con la habilidad de procesar y disfrutar a todos los sentimientos de su forma única y peculiar. Ya que la cultura occidental determina a los sentimientos desafiados como “negativos“ y en consecuencia acabamos reprimiéndolos, todos terminamos con el músculo de la felicidad mutilado. Y es que la ira es nuestra fuerza de determinación en movimiento (desafiado). Por eso es, que cuando no sabemos como integrarla en nuestro sentido de bienestar, nuestra vida pierde fuerza, chuspe y felicidad. ¿Y la tristeza tan negativa y lejos de la alegría? ¡La tristeza es nuestro sentido de valoración en movimiento! Por eso es, que con la tristeza reprimida, nuestra felicidad pierde profundidad; quedamos con el paladar de la valoración adormecido y nos salvamos de la depresión a través del placer superficial. ¡Puff! Creo que este tema da para otro boletín. Que sigas recuperando y fortaleciendo tu “músculo de la felicidad“ (otro termino que quiero aclarar en un próximo boletín), un abrazo, Demian

  2. Stefania Gargiulo
    Stefania Gargiulo10-30-2009

    Me pregunto no seria mejor aprender a no tener sentimientos “negativos”, me explico, por que sentir ira cuando alguien nos trata mal ? Es como entergar nuestro “poder” a alguien, dejar que alguien nos quide nuestro centro y equilibrio, si el otro se porta mal pues … no es a caso “su” problema ? No es el el “malo” ? Por que tomarlo a personal ? Creo mas bien que la ira es la reaccion de mi ego desafiado, y nosotros no deberiamos identificarnos con nuestro ego.

    • demianoenrique
      demianoenrique11-01-2009

      Gracias, Stefania, por tu comentario. Hay varias preguntas y conceptos implicados en el. Si uno cree que hay sentimientos que desde su naturaleza son negativos, entonces claro que es mejor tratar de evitarlos. Eso es lo que estamos tratando normalmente con los efectos fatales que brevemente he explicado arriba. Ahora, obsérvate bien: Si un maltrato no te toca porque, por ejemplo, puedes ver detrás de las palabras hostiles del otro su desesperación, entonces no hace falta de “evitar de sentir la ira”. Simplemente no hubo ira. En cambio, si tratas de “no sentir la ira“ es porque ya la sientes. Todo lo que te dices después como “no debería identificarme” es el comentario de la mente separándote de lo que realmente esta moviéndose energéticamente en ti. Conozco muchos que diciendo “esos sentimientos son del ego” tratan de estar encima de sus sentimientos. Según mi observación eso lleva a la misma represión con las mismas consecuencias tristes en la vida, solo esta vez la represión esta pintada de colores espirituales. Si anhelas un desarrollo espiritual esto es fatal porque con la represión de sentimientos no puede haber una liberación auténtica. Y es que cuando los sentimientos pueden fluir libremente en tí, el eje, tu centro auténtico y equilibrio se da naturalmente. En cambio, cuando tienes que evitar o reprimir sentimientos por pensar que son negativos tienes que formar un centro de control que vigile eso. Y aunque este “centro de control“ esté cargado de conceptos espirituales: es un centro falso e impuesto culturálmente. No tiene nada que ver con tu centro auténtico.

      Felizmente todo esto no es necesario. Si sabes cómo procesar e integrar la ira vas a estar muy centrada y vas a poder actuar conscientemente con mucha determinación. Eso es la fuerza de la ira y no hay nada malo en ella. Simplemente explora tus sentimientos “negativos” íntimamente y sin juzgar. Vas a darte cuenta que todos tus sentimientos “negativos” son la respuesta de tu alma a un desafío. (Eso es la naturaleza de tu alma y no tiene nada que ver con ego). La verdad es que todos tus sentimientos contribuyen a tu vida, deben ser así como son. Dios o la existencia no ha cometido un error, tampoco te quiere torturar con sentimientos “negativos”. No hay nada malo en tí. Esto es la buena noticia: Podemos recuperar y desarrollar nuestra Inteligencia Emocional. Podemos estar centrados y fluir auténticamente con nuestros sentimientos. Podemos relajarnos y Ser …

  3. paty
    paty09-05-2010

    Me parece muy interesante este espacio,con el cual puedo dar mi opiniòn y ver el punto de vista diferente de otras personas,Yo creo en lo personal que no esta mal sentir ira,porque es una emociòn mas de las personas ,pero sino, se sabe controlar la ira te nubla la visiòn y no te deja decidir objetivamente,a mi me ha pasado eso y afortunadamente aunque tarde me di cuenta y ahora tengo ira pero trato de controlarme……………….

    • admin
      admin09-05-2010

      Hola Paty,
      Gracias por tu comentario. Si, la ira puede nublar nuestra visión pero solo cuando seguimos rechazándola como sentimiento negativo. Entonces no podemos relajarnos con ella, nos sentimos mal, buscamos algún culpable y reaccionamos violentamente. Pero imagínate que podrías percibir la ira tal como es, sin sentirte mal al momento de sentirla. La podrías sentir hasta el fondo y podrías conectarte con lo que realmente quieres en ese momento (Lo que siempre es algo constructivo). Podrías asumir la ira como fuerza y determinación para conseguir lo que quieres con tanta fuerza. Incluso podrías disfrutarla de su manera (como fuerza, fuego, determinación). En ese caso no te nublaría la visión, al contrario, te aclararía mucho lo que quieres en esa situación.

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